Agosto: Mes de la Solidaridad

Solidaridad más allá de nuestras creencias religiosas.

El 18 de Agosto de 1952 un hombre de extraordinario carisma dejó este mundo. Luchador incansable de la justicia social y de la dignidad de las personas en condición de pobreza, el Padre Alberto Hurtado nos dejó con su partida un ejemplo de vida.

En su honor, agosto se ha instaurado como el MES DE LA SOLIDARIDAD. En este tiempo, los chilenos compartimos, a través de diferentes actividades, con los más desamparados; estamos invitados a pensar primero en el otro y después en nosotros mismos. Este mes nos recuerda que no estamos solos, y tenemos por quienes preocuparnos. Así lo demuestra  el “Grupo de voluntariado” asesorado por la profesora Sra. Verónica Espinoza Zúñiga, quienes desarrollan variadas actividades en bienestar de familias del Colegio Concepción Linares y campaña solidaria “Ropero de invierno” que hace entrega de ropa y zapatos en varios hogares de la comuna de Linares: Hogar San Camilo, Hogar San Benito, Hogar Renacer y Hogar Madre Esperanza.

El 18 de Agosto se vive el Día de la Solidaridad, instaurado por el Congreso Nacional en 1994, en conmemoración de la muerte del Padre Hurtado.

La Solidaridad se nos presenta como una palabra que se demuestra a diario de cientos de formas. Por ejemplo,Solidaridad no es sólo sacar del bolsillo unos cuantos pesos; solidaridad es tener un gesto amable con el otro, es sonreír para quien sienta tristeza, es un abrazo para el solitario.

No hay una, sino varias solidaridades.

Una primera distinción se establece entre solidaridad de vida, solidaridad económica y solidaridad política.

Un miembro de una organización poblacional habló de la primera, la solidaridad de vida: “Hay una solidaridad de vida, por ejemplo entre la gente sencilla, ellos viven la solidaridad; su cultura tiene rasgos solidarios. Son rasgos solidarios muy sencillos, como compartir una taza de azúcar. Otro ejemplo de solidaridad de vida es cuando alguien te dice: yo te pago la micro“.

La solidaridad económica, según un funcionario de una Organización no Gubernamental (ONG), “es la solidaridad que la gente tiene con los sectores necesitados. Es un tipo de solidaridad que de alguna forma redunda en una transferencia financiera a través principalmente de campañas“. Agrega que la solidaridad política es el “apoyo a una causa política, como por ejemplo el antiracismo en Sudáfrica”.

Comparando con otros países, este mismo funcionario percibe que “en Chile hay como dos culturas -si podemos hablar de cultura de solidaridad-, una que es dentro del sector popular y otra que a mí me llama la atención, y que es la gran cantidad de campañas de recaudación de fondos que hay en Chile. Son símbolos pequeños que muestran que hay una cierta cultura de aportar“.

Esta cierta cultura de aportar aparece, sin embargo, desde otra perspectiva, como una solidaridad meramente puntual, circunstancial, opuesta a una solidaridad más permanente, como norma de vida.

Una joven opina: “La solidaridad material existe, pero a veces se necesita solidaridad en compromiso, ayuda moral, en hacer cosas. Hay una solidaridad puntual, coyuntura frente a cuestiones concretas, pero no es una norma de vida. Por ejemplo, hay un asalto en la calle y nadie ayuda. Se trata de cosas muy diarias: nadie da el asiento en las micros a las mujeres embarazadas. Son atenciones, cortesía, pero también son solidaridad. Se da más la solidaridad en situaciones catastróficas“.

Existe una visión compartida en destacar una solidaridad que podría llamarse de catástrofes. Desde las más graves: terremotos, inundaciones, incendios, hasta enfermedades, accidentes y situaciones de emergencia.

Una profesional señala que “En momentos de mucha privación hay gente que es capaz de dar sangre, que es capaz de juntarse aunque uno piense blanco y el otro negro, para enfrentar una situación así, que es de vida, una situación límite. Por eso creo en esta solidaridad de catástrofe, donde se caen las barreras, fundamentalmente las ideológicas, y uno descubre que la solidaridad puede ser claramente una cuestión que te asegure la vida“.

Otras voces concuerdan: “Este es un país de problemas, pero salimos adelante porque en cualquier momento que hay una desgracia estamos bien unidos. Siempre que hay una desgracia grande, como una inundación, un incendio o cosas y la ayuda llega al tiro“. (Extracto del libro “Solidaridad: la construcción social de un anhelo”, de Cecilia Dockendorff.

Si en los estudiantes logramos instalar en el ” Día del Niño y Niña” la cultura de la solidaridad, tendremos una sociedad más fraterna y solidaria, dicen los expertos en educación. Esa es la invitación a la comunidad del Colegio Concepción Linares, reflexionar y actuar en torno a este valor.